Soliloquio II
Ahí la ven,
la ultima hoja que resiste,
pasaron vientos y vientos
Y aun resiste,
el otoño quiso ser implacable,
ella resiste,
se la ve frágil, sensible a cualquier brisa,
no cae,
tambalea, se retuerce,
no cae.
¿Que una golondrina no hace verano?
Una hoja que resiste
tampoco trunca un otoño
Su resistencia es insobornable,
vientos de toda laya quisieron determinar su caída.
Resiste
Casi como lo que pende del pecho
del estoico que escribe.
lunes, 13 de abril de 2009
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hermosas las hojas que resisten
ResponderEliminarepicas, en el medio de la rutina se vuelven
resistiendo a lo adverso
logran no pender pendiendo...
y ser mas de lo que las ata cuando se libran al viento...
me cae bien esta casita litoraleña.
saludos cordiales Dionisio!
amo este poemaaaaaaaaaa!!por fin puedo comentarlo acá!!me encanta ya lo sabés!!
ResponderEliminar-estoy creando mi blog fijate si podés entrar jijijiji
No entiendo mucho.desp lo iré arreglandoo!!
BESILLOS AMIGO!!