lunes, 18 de mayo de 2009

Dionisio

Soliloquio III

Cómo entregarle a este siglo un esbozo de otro siglo?
¿Cómo burlar a mi tiempo?
deformadas imágenes ilustran los avatares de la rutina,
¿ornamentar el día? ¿Hacer plausible lo gris?
en las esquinas los malabaristas del hambre
solo conocen de vidrios cerrados.
Mucho vago apegado a la apatía dirá alguno
Un discernimiento viciado por el estómago desierto grita un burgués con amnesia
¿Cómo hablar de ideología?
Lo que vino después deglutió las utopías,
se fagocitaron los sueños firmes mi amigo me dice un abatido Dany “el rojo”
Obras sociales para los enfermos de siempre? Por qué me vienen a la mente sobras sociales?
Las sombras me espantan los recuerdos
Solo veo el escarnio de los que deciden,
no hay manera de que mute la vida?
y con una pirueta nos devuelva otros días
Menos aciagos, menos nublados,
con más soles que monedas.

Dionisio

III

No hay musa que aguante tanta hoja en blanco,
potencia y no acto
Causa eficiente para volar a la búsqueda…
Lo incompleto, lo inacabado nos dispone
Nos pone en movimiento
Ir hacia la palabra, a lo no dicho
A descifrar lo que golpea adentro
A llevarnos de viaje sangre adentro
de uno mismo y de los que no soy ni puedo ser
Como equipaje, las vertientes del hombre
amarguras, alegrías, nostalgias, la mecánica rutina,
la noche que sorprende
arrastra, subvierte, altera
Todo se entremezcla y se entreteje
Vaya uno a saber si por determinismo, o por azar
Quizás, tal vez….
Que se yo!