Dionisio
Hoy que el verso es débil,
de afiebradas y pálidas metáforas
se doblan las rodillas del silencio.
Los “guachos” del cemento agrietado
otean en los vidrios,
y los humedecen,
el aliento del ayuno constante marca el ritmo,
y todos bailamos al compás del musical de Chicago,
del ballet de Milton.
y las centrífugas fuerzas nos empujan las caderas
y apuramos el café, y apagamos la mirada
no sea cosa que quedemos del otro lado.
domingo, 26 de septiembre de 2010
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